Como lograr conductas positivas en los niños
Por: Dra. Silvia Medellín Puyou, especialista en psiquiatría infantil
Uno de los aspectos más importantes es elogiar al niño. Esto fomenta el desarrollo de sentimientos positivos en el niño. Un elogio puede ser físico como una palmadita o un abrazo o verbal como decirle una palabra o frase agradable, en cuyo caso debe referirse al hecho a elogiar. “Qué bien que hoy te levantaste temprano” en lugar de: “por fin te levantas temprano”, pues con esta última frase se da un tinte de reproche y se fomenta que el niño se sienta mal.
¿Qué es un “berrinche”?
Es una reacción emocional desproporcionada ante cierta situación. Los niños frecuentemente tienen pataletas o berrinches buscando obtener algo. En estas situaciones debe buscar ignorarlos. Si usted cede al berrinche, es muy probable que estos continúen y aumenten su frecuencia e intensidad.
Es bueno ser objetivos…
¿Cuántas veces hemos dicho: “pórtate bien”, “se bueno” “no hagas eso”?. Sin embargo, estas frases pueden tener distintos significados para diferentes personas. Con los niños es mejor decir frases concretas, como: “Tiende tu cama”, “dale de comer al perro”, etc. pues con estas será más sencillo que su hijo obedezca.
Sea firme…
Los límites firmes son mejor aplicados sin gritos, viendo a la cara con una expresión seria. El cambiar de opinión luego de que lo hemos reprendido sólo lleva a que los niños no confíen en nosotros y se sientan confundidos. Por eso, es muy importante que cuando usted castiga a su hijo se percate bien en lo que le dice, porque si no le cumple será difícil que lo obedezca.
No utilice la violencia…
Por generaciones, se ha dicho que un buen coscorrón sirve para educar. Sin embargo, esto no es tan cierto, ya que le estamos dando un mensaje al niño donde validamos el uso de violencia. ¿Cómo podemos pedirle a un niño que no le pegue a otros “porque está mal” cuando nosotros mismos los hacemos? Esto genera mensajes contradictorios. Utilizar el diálogo cuando el niño está tranquilo es la mejor manera de anticipar la violencia.
El mensaje debe centrarse en la conducta y no en el niño…
Si queremos que un niño haga o deje de hacer algo tenemos que decírselo centrándonos en la conducta, no en la actitud o valía del niño. Por ejemplo, si su hijo lo interrumpe, es mejor decir: “no me interrumpas” a “no seas latoso” o “compórtate como alguien mayor”.
¿Cómo aplicar “consecuencias”?
Si su hijo hace algo incorrecto o no aceptable esto debe tener una consecuencia. Las consecuencias que usted puede usar dependen de la edad. En pre-escolares, el uso del tiempo fuera suele ser efectivo. Este consiste en que INMEDIATAMENTE DESPUÉS de la conducta inaceptable, usted mande a su hijo a “un lugar de castigo” el cual se recomienda que no tenga distractores por un lapso de 5-10 minutos, diciéndole que “lo que hizo está mal”, procurando no discutir con él, y aclarándole que lo manda ahí para que medite por qué está mal. Luego de esto, aclárele por qué lo castigo.
En escolares y adolescentes, busque quitarles un privilegio. Es castigo por acción, evite castigar varios días. No se trata de que su hijo se enoje, si no de que reflexione sobre sus actos. Ejemplo: “Pepito, pegarle a tu hermana está mal… si lo vuelves a hacer no vas a ver la caricatura de las 5:00”. Si el niño lo vuelve a hacer, usted ya no discute, sólo le aclara: “te advertí que no verías tu caricatura si lo volvías a hacer, la podrás ver hasta mañana pero hoy no” .
Recuerda consultar simpre a tu médico.
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