Por: Lic. en psicología Anahí Martínez Saldaña
El niño que tiene dificultades para expresarse, el factor comunicacional no se realiza.
Repercuten también en la relación ya que pueden aparecer manifestaciones de frustración, inhibición, inestabilidad hiperactividad, déficit de atención…
El niño es conciente de sus limitaciones de expresión y de sus errores a través de las correcciones de su entorno, si estas son excesivas, puede aparecer un bloqueo con rechazo y cólera.
Por tanto, sin ayuda especializada, estas dificultades corren el riesgo de producir una repercusión en su lenguaje escrito, ante una falta de detección e intervención oportuna.