En las primeras semanas es normal que los oidos tengan abundate cera, la cual es necesaria para proteger el oído medio interno de algunas infecciones. Debe de tener un aspecto amarillento y pegajoso.
Para asearlo deberás quitar solo la cera que se vea por fuera del canal auditivo de tu bebé. Nunca introduzcas un hisopo dentro de sus oídos, ya que empujarías el cerumen (cera) y se formarían tapones que harían difícil su audición y se podría dañar el tímpano. Seca muy bien toda el área externa de su pabellón auricular y asi evitarás una "otitis".
No olvides consultar a tu medico si existe alguna duda. |