De acuerdo a su localización en la vía respiratoria, hablando en términos anatómicos, las infecciones respiratorias se clasifican en altas y bajas.
Las infecciones agudas de las vías respiratorias constituyen la patología infecciosa más común de la humanidad; es además, la principal causa de muerte en niños menores de 5 años, estimándose, al menos en países en vías de desarrollo, la causa de hasta 4 millones de muertes cada año. Dado la elevada frecuencia con que se presenta, constituyen un grave problema de salud pública que incluye a la población adulta, en particular a los mayores de 60 años y sin duda alguna la causa más importante de consulta médica en la comunidad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en promedio, al año, un niño tiene de 5 a 8 episodios de infección respiratoria aguda (IRA), con una duración al menos de 7 a 9 días. La mayoría de ellas corresponden a IRA superiores, las cuales son de menor gravedad. En áreas rurales la incidencia parece ser menor; no obstante se considera que 7 a 10 % de l total de los niños menores de cinco años desarrolla IRA grave o moderada durante el periodo de un año.
La mayoría de las infecciones de vías respiratorias son de etiología viral y no se benefician del uso rutinario de antibióticos. Se considera que 90 % o más de los cuadros infecciosos de vías respiratorias son originalmente virales y solo 10 % o menos tienen un origen bacteriano primario. |