Probablemente todos los padres han experimentado el siguiente escenario alguna vez: se despiertan a media noche para encontrar a su hijo parado al lado de su cama, encendido, acalorado y sudando. La frente de su pequeño está caliente. Inmediatamente sospechan que su hijo tiene fiebre pero no están seguros de qué hacer a continuación. ¿Deben buscar el termómetro? ¿Deben llamar al médico?
Aun cuando su hijo tenga fiebre, es probable que no sea nada grave. Aunque puede asustar que la temperatura de su hijo aumente, la fiebre en sí no es perjudicial y, de hecho, puede ser buena; muchas veces es la forma que tiene el cuerpo de combatir las infecciones. Y no es necesario tratar todos los tipos de fiebre. Sin embargo, la fiebre alta puede incomodar a su hijo y agravar problemas tales como la deshidratación.
Pero puede seguir algunos pasos para tomar correctamente la temperatura de su hijo y hacer que se sienta cómodo cuando es más alta de lo normal. En este artículo, hablaremos de la fiebre, cómo medirla y tratarla, y cuándo llamar al pediatra. |